En silencio,
pasan los hilos,
entre tus dedos cansados,
entre el tiempo que se te ha perdido.
Entre colores de oro,
pasan tus días completos,
buscando en la memoria,
un recuerdo que se te ha ido.
En cada paso, al final del proyecto
ahí está tu corazón,
ahí está todo,
nada se mueve, nada cambia,
Entre tus dedos cansados,
entre el tiempo que se te ha perdido,
ahí entre hilos vive la vida.
(Para mi abuela)

Ahí está todo.
Como dice tu poema, las abuelas, madres y ahora nosotras vivimos la vida mientras avanzamos en el bordado y alguna costura y ahí está toda nuestra vida, mezclándose con los hijos y las agujas.
Janet, me hiciste recordar a mis abuelas y a mi mamá.
Qué lindo que tú y tu abuelita se comunicaban a través del bordado.